jueves, 29 de septiembre de 2016

Los charcos

El verdadero coraje es ser honesto con uno mismo.

Que me ayudes a enseñar mis cicatrices, que me agarres con más fuerza el corazón. Que encuentres la valentía que por más que busco no hallo. Que encuentres la fuerza para sostenernos, juntos, unidos.

Que me digas que aunque todo sea difícil, en los charcos saltaremos tú y yo. Que me prometas la luna y las estrellas. Que me prometas solo lo que cumplirás y que cumplas mucho más de lo que me prometas.

Que me saques esos miedos y los tires a los charcos, y pisarlos tú y yo. Que nos adentremos en lo más profundo de nuestra peor pesadilla y peleemos por dejar atrás unos miedos inherentes que se resisten a desaparecer. La unión hace la fuerza. Hagámonos fuertes.

Soltarás una a una mis cadenas. Suelta mis cadenas, hazme fuerte; coge mis debilidades y atácame con ellas. Es la única forma de hacerse fuertes, de crecer, de pasar página.

Lucharás por no perder la paciencia con este idiota que cien veces naufragó. Porque volveré a naufragar, y a rendirme, y a querer tirarlo todo por la borda. Y solo estarás tú a mi lado pero eso me bastará.

Y tendrás que pintarme las estrellas cuando el cielo no las saque por temor. Cuando nadie más crea en mí, cuando nadie apueste por los sueños en los que solo yo creo, que seas tú quien le de sentido a la vida, quien luche conmigo por mí, por mis sueños.

Que no se pierdan las ganas es difícil. Es imposible que no haya días malos pero no sabría entonces apreciar los buenos, ni los mejores que buenos. Que recuerde estas palabras cada uno de esos días, cuando solo en lo más profundo de mi habitación, en lo más profundo de la soledad comprenda que "no estás solo si estás en paz contigo mismo".

Porque "tú" eres mi mejor "yo".


Dani Martín - Los charcos.


Seguimos soñando.


1 comentario:

  1. La mejor parte de ti eres tú mismo. Puedes ser la huella, el guerrero solo el agua que llena el charco. Pero estás por encima de eso. Eres fuerte, y no dejes que nadie (ni tú) te digan lo contrario.

    Seguimos soñando.

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