domingo, 25 de febrero de 2018

Maratones y reencuentros

Se acercan encuentros no esperados, caras largas y sonrisas falsas. 

Se acercan momentos que muchos quieren que llegue pero que yo no.
Se acerca el momento de ser eso que me prometí intentar no volver a ser, un hipócrita, y eso me decepciona, me decepciono.

Si yo no soy así, si intenté superar mi pasado y a quienes formaban parte de él, y conseguí hacerlo, ¿por qué ahora debería ser como antes?


Los retos consumen mucho, energía, ganas, recursos... Mientras que intentan compensarlo con el orgullo y la fortaleza del éxito. 
En cambio, algunos retos no persiguen el éxito tal y como suele ser visto, sino el éxito personal, la superación.
Más de uno verá el éxito en terminar la maratón, y por el contrario a otros solo les valdrá el primer puesto.

Hay veces que no hay nada más bonito que el último puesto.


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sábado, 24 de febrero de 2018

Postre agridulce

Llega un día en la vida de algunos padres en el que su niña se va. Hace tiempo que se había ido pero es ese día el que marca el antes y el después, y ese día es el día de su boda.

Detrás de la barrera se saborea el dulce, lo bonito del compromiso, la ilusión y las ganas de comenzar una etapa que toca empezar, es ley de vida.
Sin embargo, la realidad es bien diferente: el tono serio y amargo tumban en momentos de flaqueza tamaño acontecimiento. Se va, se marcha y en principio no volverá. Es la realidad y ella no sufre lo mismo que sufres tú.

Así es la vida. Postre agridulce, de esos que en virtud de lo que hayas comido te encantan o menosprecias.

Afortunadamente, el mío ha sabido a gloria.


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viernes, 23 de febrero de 2018

Egoísmo: la delgada línea

¿Sabes? Hace mucho tiempo, en confianza, conté que me hacía mucho más feliz servir a los demás que preocuparme por mí misma; intentar ayudarles, hacerles felices...

¿Y qué te contestaron?

Lo único que podía hundirme... Me preguntó... "¿Y eso no te convierte en una egoísta?" Atónita pregunté porqué y me contestó diciéndome "Porque intentas dar a los demás para terminar siendo tú feliz". Una vez termina una conversación, en la época que se tira en mi bodega personal, se me ocurren cientos de contestaciones, algunas tan inútiles como me siento yo al pensarlas y otras me hacen pensar que yo era más que esa contestación que di o el silencio que produjo lo que no dije.

¿Y a qué conclusión llegaste?

Que la respuesta que debí haber dado en aquella conversación era que depende de con el fin con el que hagas las cosas por los demás. Si lo haces con el fin de ser feliz tú mismo con la reciprocidad de lo que des, es egoísmo.

Mientras que si lo haces porque quieres ver felices a los demás, no lo es.

Exacto. La delgada línea es súper difusa, pero la hay. A veces pienso que quien me escuche pensará que estoy podrida por dentro, pero no me considero egoísta si disfruto más intentando hacer felices a los demás que a mí misma.


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