viernes, 15 de diciembre de 2017

Habituación hedonista

Pasa ya de castaño oscuro... Creo que he perdido la cuenta aunque debe rondar las tres, tres noches con sus días enteros en los que no soy persona, no me reconozco.

No es como esas rachas propias de mi montaña rusa, de esas en las que un día estoy en lo más alto para disfrutar de la resaca en lo más profundo durante los siguientes. Lo que más me sorprende es que desde hace tres días no hay montaña rusa y por poco o nada extraño que parezca, sí que lo es.

El ser humano, por naturaleza, se acostumbra. Tanto es así que hasta al placer nos acostumbramos, queriendo más y llegando incluso a necesitarlo. A esto se le llama habituación hedonista.
Los estoicos hacían algo cuanto menos curioso: vivían mal durante una semana para más tarde volver a apreciar las cosas.

Puede que ellos lo considerasen parte de su montaña rusa particular y así la forzasen, puede que precisamente su ausencia les ayudase. No sé en cuál de los dos puntos me encuentro.


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jueves, 14 de diciembre de 2017

De sitios

¿Cuántas malas noches significan insomnio?

¿Cuántos días malos implican una mala vida? ¿A partir de cuántos se sobrevive en vez de vivir?

Y entre racha y racha, entre cada bajonazo y cada colocón, entre cada pañuelo empapado y cada millón de ovejitas... Me pregunto a partir de cuántas se considera locura.

¿Qué relación habrá?

Quizás solo la de alguien que intenta encontrar su sitio.


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miércoles, 13 de diciembre de 2017

Glee

Tengo demasiadas partes de mí enterradas en canciones, demasiados platos rotos, demasiadas cicatrices que no sé si han cicatrizado.

Una parte de mí no quiere si quiera saber si lo han hecho, otra da por hecho que no y por eso no quiere volver a escuchar esas canciones, se esconde tras ellas...


Fosas comunes que de vez en cuando paran el reloj y me llevan de la mano a un viaje vertiginoso a la vez que melancólico. Nunca he sabido qué es mejor, si dejar que cicatricen solas o volver a abrirlas para curarlas de una vez.


Me cuesta admitirlo, me da vergüenza solo pensarlo: a veces pienso que sería capaz de abrirme a tumba abierta aquellos recuerdos, aquellos que en mis mejores sueños fantaseo no recordar, con solo los primeros acordes de cualquiera de ellas..



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