martes, 16 de enero de 2018

Caminaré (II)

No me gustan las despedidas, así que trato de engañarme a mí mismo, trato de convencerme de que no vamos a estar lejos...

Y cuántas veces me habré ido queriendo no volver, bajo la imperiosa necesidad de alejarme, de necesitar oxígeno para tratar de volver con fuerzas, para seguir de pie frente a cualquier quite.

Hoy me voy contento, sabiendo que el trabajo ha dado sus frutos, que el esfuerzo ha tenido su recompensa, que casi se me caen las lágrimas al pensar que te dejo atrás.

Pero no, no te dejo atrás. No te quedas atrás porque es imposible que quien me da la fuerza para seguir luchando cada día no vaya sino cien pasos por delante.


Qué fuerte, quién lo diría. Ahora no puedo ni despedirme porque no quiero irme, pero necesito irme porque el que falla soy yo. Demasiada fuerza me das, demasiado tiras y no es justo, tampoco sano. El que ha fallado he sido yo. Dame una oportunidad.

Dame un tiempo, dame unos días, deja que lo intente; dame la oportunidad de volver más fuerte que nunca.


"Por enseñarme a creer, a crecer, por la última vez... Tú y yo, siempre."


SEGUIMOS SOÑANDO.

lunes, 15 de enero de 2018

Day one

Hay un extraño sentimiento que me invade de vez en cuando. Es de esos con potestad para modificar los estados de ánimo, de esos que ni si quiera tienen un estilo de música al que acogerse y que se venden al primer postor, que resulta ser finalmente el director de orquesta.

Mientras mis mundos se pelean a muerte entre ellos, sin darse cuenta, por conseguir menos implicación de la que ya tienen, los destrozos propios de una encarnizada batalla pasan factura.

No negaré que echaba de menos ese extraño sentimiento, más propio de los años oscuros en los que yo mismo luchaba por la supremacía del que, por norma, siempre terminaba perdiendo.

Al compás que el director marca, mis oídos caen rendidos a su imponente fuerza, al camino que su batuta marca. Esa batuta que tantas batallas ha dirigido y tantas ha perdido.

Sea como fuere, ganes o pierdas, no me separaré de ti.



SEGUIMOS SOÑANDO.



domingo, 14 de enero de 2018

El oasis

Un oasis entre tanto mar. Un océano lleno de lagunas que me da la vida que necesito, ajeno a la falta que me hace.

Un oasis cualquiera que se ha convertido en mi mayor droga, sustituyendo sin miedo a mi mayor miedo.

Un oasis que nada tiene que ver con palmeras y agua dulce. Un oasis que cuando me sonríe me hace volar sin despegar los pies de la tierra.

Un oasis que quiere enseñarme a creer, a crecer, a querer. Porque por muy seguro que estés de saber salir de él, no todos los desiertos vienen cargados de dunas y altas temperaturas.


SEGUIMOS SOÑANDO.